Como sabemos el más grande empleador en América Latina es la PYMES (Pequeña y Mediana Empresa), por otro lado un dilema que enfrentan estas empresas es la escasez de recursos para operar sus proyecto de negocios, y que constituye la principal preocupación de los empresarios tienen en mente para sobrevivir, crecer y crear valor, en este orden. Sin embargo el empresario enfrenta este dilema en un entorno de competencia con empresas que tienen sistemas de información y control más avanzados y maduros, que permiten tomar infinidad de decisiones estratégicas y de operación más rápido y con menor margen de error, y de esta manera, dar respuesta a la nueva dinámica de negocios de mercados donde el cliente tiene el poder de negociación y reglas del juego. El reto que se plantea día a día el empresario es: ¿Opero?, ¿Controlo? o ¿Genero información? ¿Me constituyo en director exclusivamente?
Usted puede decir “todas”, sin embargo en la realidad las prioridades del pequeño empresario es por lo regular operar que implica vender y hacer negocios nuevos, cobrar cuando es crítico y medio vigilar sus inventarios. Existen grandes ineficiencias en como se compra, como se remunera a los empleados, en el financiamiento caracterizado por un costo excesivo, consecuencia por no contar con información para este análisis, e inclusive problemas con flujos al cumplir con sus obligaciones fiscales, en la rayita del ultimo día de pago o presentación.
Al margen de las habilidades del empresario que es regularmente el director general de la PYME, la información financiera y administrativa, se tiene una vez que se domina la primero la “bestia” que es el control de información transaccional o de operaciones, y esto va relacionado al control de los principales procesos operativos de la PYME.
Por que el control de las operaciones y de la información financiera transaccional no es algo que fácilmente se obtenga, hay varias causas que a continuación listo:
1.- La naturaleza del empresario. Esta generalmente tiene la visión de negocios y negocía con clientes, proveedores y empleados como factor principal, pero carece del know how del control transaccional.
2.- La contratación de servicios de outsourcing no adecuados. Las PYMES delegan fácilmente el procesamiento de información transaccional a terceros, con lo que renuncian a información para toma de decisiones financieras y administrativas, ya que en la mayoría de los casos, el valor de la información es para efectos de cumplir con el pago de impuestos, lo que desvía el fin de la información y limita su uso, además de que regularmente no esta al día ya que se procesa por meses.
3.- La falta de inversión en sistemas administrativos especializados. Muchas de las empresas pequeñas y medianas no cuentan con un sistema administrativo (ERP) adecuado a sus necesidades, ya que hay muchos oferentes, pero realmente pocos implementadores por la complejidad que esto representa, lo que hace que el empresario vea esto como una inversión de alto riesgo, al disponer de sus escasos recursos en software y hardware que sabe que funciona porque todo mundo lo dice, pero en la realidad no funciona al 100% al momento de pedir un reporte.
4.- Los principales procesos y los puestos no están formalizados. La formalización de los procesos críticos, como lo son vender y cobrar, comprar y pagar, remunerar al personal, el producir y la atención al cliente, no son procesos formales con políticas y procedimientos, aun cuando sencillos, pero que deberían de estar presentes en sus operaciones. Lo anterior aunado a una débil descripción de responsabilidad y autoridad que tienen los empleados, supervisores y trabajadores, lo que trae consigo reportes pobres o que ni siquiera existen.
5.- Falta de control basado en procesos. Algunos empresarios ven este tema como algo que sí necesitan, pero no saben como empezar y de hacerlo, si van a poder darlo por terminado, lo que los pone con incertidumbre, en algunos casos contratan consultores de ISO para obtener una solución de control, sin embargo la calidad transaccional esta relacionada con el control transaccional financiero pero no es lo mismo y es una grave confusión.
Las PYMES requieren que sus dueños, encargados de la gestión de negocios, no tengan miedo de jugar como lo hacen las grandes empresas, el riesgo esta, en no comprarse un traje a la medida, que no quede duda que las reglas son las mismas sin importar el tamaño de la empresa, únicamente que en PYMES no son tan sofisticadas.